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Jorge Drexler - Pregón del Carnaval de Cádiz




¡Pero que me parta un rayo!
Permitan que me presente:
yo soy el capitán Drexler,
un versonauta uruguayo,
que a base de error y ensayo
va viajando por el cielo
llevado por el anhelo
de encontrar la raíz profunda,
el origen de la murga
que cantó mi bisabuelo.

Y en tantos meses de vuelo,
como ven, vienen conmigo
mi tripulación de amigos,
versonautas compañeros,
inagotables viajeros
que sin pacto ni contrato
compartimos mesa y plato,
hombres con alma de niño,
y como el roce hace el cariño
ya nos vemos hasta guapos.

(...)

Permitan que aquí pregone
por décimas espinelas,
un verso que creó escuela
y que incendió corazones....
Van y vienen las canciones,
los versos y las especias,
los recuerdos, las amnesias,
los acentos, van y vienen.
Las fronteras no retienen
la historia y su peripecia.

Esta décima espinela
(por cierto, invento andaluz)
que cruzó como la cruz,
el idioma o la viruela,
fue y vino en barcos a vela
a vapor, luego en avión,
y hoy vive en el corazón
de todas las tradiciones
resucitada en canciones,
y hoy de noche hasta en pregón...

Chirigota "Los erasmus pocos y parió la abuela" (2013) - Pasodoble "Del carácter gaditano"




Del carácter gaditano
siempre ha destacado
su hospitalidad,
pero hacia el pregonero,
aun siendo extranjero,
no sucede igual,
porque he llegado a escuchar
coplillas de Carnival
cuestionando al pregonero,
poeta y trovero
internacional.
Según dice el manual del buen gadita
para ser el pregonero en Carnival
es casi obligatorio haber nacido en la Tacita
como si el D.N.I. garantizara calidad.
Abre un poco la mente,
que el gaditano siempre
las puertas de su casa
las abrió de par en par.
Y otro febrero
será el pregonero
el Love con su chirigota,
y otros febreros
serán compañeros
que también lo merecerán.
Y que lo dé Juan Carlos Aragón,
Joaquín Quiñones o los Guatifló,
como Fletilla o el Chimenea también lo hicieron,
pero este año por Carnival
los gaditanos presumirán
delante del mundo entero
cuando la noche del nueve de febrero
le cante a Cádiz su pregonero,
su pregonero, su pregonero.

José Antonio Vera Luque - Chirigota "Los erasmus pocos y parió la abuela" (2013)

Comparsa "La Knalla, 27 días" (2013) - Pasodoble "Estimado Jorge"





Estimado Jorge, Cádiz es así,
puede parecer desagradecía,
tiene sus manías,
pobre de ti,
tierra chauvinista,
se las da de artista
porque ella es así.
Más de treinta años recibiendo al pregonero,
ya sea extranjero,
gaditano o andaluz,
y poquitas veces he palpao, compañero,
toda esa alegría que vas regalando tú.
Niño con zapatos nuevos,
aquí tienes mi febrero,
hazle un magnífico, esdrújulo y bello pregón.
Se cuela por los ensayos,
canta junto a mis paisanos
y de mi Taza de Plata
va presumiendo por donde vaya,
se bebe nuestras coplillas,
aprende nuestras cosillas,
pendiente a lo que se canta
tanto en la calle como en el Falla.
A ver si por fin se entera
esta bendita ciudad
que nos pregona un artista
de fama internacional,
que ha caío por Cai
y sueña en la Caleta
y que está majareta
por mi Carnaval,
y que pa pregonarlo
llegó demostrando desde el Uruguay
más entrega y entusiasmo
que mucha gente de Cai.

Antonio Galán Obregón - Comparsa "La Knalla, 27 días" (2013)

Jorge Drexler - "Cai, creo que caí"




Desde hace un tiempo a esta parte
me noto un poco cambiado,
llevo en el alma el perfume
de un nuevo viento salado.
Dejo elegir a mis pies
y se van por la Caleta,
tarareando algún cuplet
con andares de poeta.
Mis amigos dicen que
no soy el lacio de antes,
que miro el mar y una alegría
se me cuela por levante.
Disimulando les digo
que no será para tanto,
pero en verdad, ¡ay de mí!,
Cai, creo que caí;
Cai, creo que caí
rendido ante tus encantos.
Caí rendido a tus pies,
rendí tributo a tus besos,
como rindió todo el mar
desde Tiro hasta Thartessos.
Me fui siguiendo tus huellas
de sandalias milenarias,
me besaste y supe que
no tenías adversaria.
Cai, yo quiero que sepas,
qué pienso cuando te veo:
unos piensan en La Habana,
yo pienso en Montevideo.
Le robaste el corazón
en treinta siglos a tantos
y hoy me lo robaste a mí,
Cai, creo que caí;
Cai, creo que caí
rendido ante tus encantos.
Cai, creo que,
creo que caí;
Cai, creo que,
creo que caí;
Cai, creo que caí
rendido ante tus encantos.

Jorge Drexler

Jorge Drexler - "Cai, creo que caí"




Desde hace un tiempo a esta parte
me noto un poco cambiado,
llevo en el alma el perfume
de un nuevo viento salado.
Dejo elegir a mis pies
y se van por la Caleta,
tarareando algún cuplet
con andares de poeta.
Mis amigos dicen que
no soy el lacio de antes,
que miro el mar y una alegría
se me cuela por levante.
Disimulando les digo
que no será para tanto,
pero en verdad, ¡ay de mí!,
Cai, creo que caí;
Cai, creo que caí
rendido ante tus encantos.
Caí rendido a tus pies,
rendí tributo a tus besos,
como rindió todo el mar
desde Tiro hasta Thartessos.
Me fui siguiendo tus huellas
de sandalias milenarias,
me besaste y supe que
no tenías adversaria.
Cai, yo quiero que sepas,
qué pienso cuando te veo:
unos piensan en La Habana,
yo pienso en Montevideo.
Le robaste el corazón
en treinta siglos a tantos
y hoy me lo robaste a mí,
Cai, creo que caí;
Cai, creo que caí
rendido ante tus encantos.
Cai, creo que,
creo que caí;
Cai, creo que,
creo que caí;
Cai, creo que caí
rendido ante tus encantos.

Jorge Drexler

Otra versión: Jorge Drexler: "Cai, creo que caí".

Jorge Drexler - "Toito Cai lo traigo andao"



Ay, al revuelo de tu falda
qué fresquito es el verano,
dame tu boca de limonada
y cura mis labios que están quemados.
Ay, qué me importa a mi el levante
si nos vamos por la orilla,
yo vivo el sueño del navegante,
y sueño que te llevo la sombrilla.
Y a la magia de las velas
no hay estrella que te iguale,
cuando la sangre se desordena
atrapa mi corazón que se sale.
Y en la cumbres de tu cuerpo
se enreda toda la luna,
y más allá ya todo es incierto,
bendita verdad si te desnudas.
Ay, toito Cai lo traigo andao,
desde El Puerto hasta Zahara,
tengo la fiebre del alunao,
sería el delirio si me besaras.
Ay, toito Cai y lo que queda
me lo traigo cavilao,
que ya no hay brisa sin tu melena,
qué rica la sombra que hay a tu lao,
qué rica la sombra que hay a tu lao.
Pero tienes la costumbre
de poner agua por medio,
¿dónde esté el faro que a ti te alumbre
y donde la isla de tu misterio?
Y de repente ya te has ido,
más allá del rompeolas,
sola en la tierra y en la mar sola,
no sé si te tengo o si te he perdido.
Ay, toito Cai lo traigo andao
desde El Puerto hasta Azahara,
tengo la fiebre del alunao,
sería el delirio si me besaras.
Ay, toito Cai y lo que quea
me lo traigo cavilao,
que ya no hay brisa sin tu melena,
qué rica la sombra que hay a tu lao,
qué rica la sombra que hay a tu lao.
Qué rica la sombra que hay a tu lao,
qué rica la sombra que hay a tu lao.

Javier Ruibal