Mostrando entradas con la etiqueta Javier Ruibal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Javier Ruibal. Mostrar todas las entradas

Javier Rubial - Himno del Centenario del Cádiz C.F.




Se cuenta que ya en tiempos de Tiberio
en Gades hubo un equipo puntero
que todos los domingos del imperio
juntaba en el estadio
a los romanos futboleros.
Y al moro le dio ganas de vivir
durante el Califato Independiente
aquella Balompédica Gadir
más famosa que el hachís
y que los Reyes de Oriente.
A lo que yo me vengo a referir
es que mi equipo es algo extraordinario,
ni cien, ni mil quinientos, ni dos mil,
el Cádiz puede presumir
de ser un club trimilenario.
Azul como el agüita es mi color
y amarillo como el Sol
que se pone en la Caleta,
sentir el Cádiz no es una afición,
es mucho más que una pasión
o el delirio de un poeta.
Y no me importa si no es campeón
ni lleva siempre el balón,
pero lo mueve con gracia.
Benditos los colores de mi club
en donde Mágico es un dios
y el Fondo Sur la aristocracia.
Benditos los colores de mi club
en donde Mágico es un dios
y el Fondo Sur la aristocracia.
Dirá la prensa del quinto milenio:
por fin ya se acabo nuestra desgracia,
con este equipo nuevo y de diseño
dejará de ser un sueño
la liga de las galaxias.
Si el Júpiter cumpliera con el rito
ganándole al Plutón por goleada
y en el Carranza llueven meteoritos
y arrancamos un puntito
ya la liga está ganada.
A lo que yo me vengo a referir
es que mi equipo es algo extraordinario,
ni cien, ni mil quinientos, ni dos mil,
el Cádiz puede presumir
de pedigrí interplanetario.
Azul como el agüita es mi color
y amarillo como el Sol
que se pone en la Caleta,
sentir el Cádiz no es una afición,
es mucho más que una pasión
o el delirio de un poeta.
Y no me importa si no es campeón
ni lleva siempre el balón,
pero lo mueve con gracia.
Benditos los colores de mi club
en donde Mágico es un dios
y el Fondo Sur la aristocracia.
Benditos los colores de mi club
en donde Mágico es un dios
y el Fondo Sur la aristocracia.

Javier Ruibal

Jorge Drexler - "Toito Cai lo traigo andao"



Ay, al revuelo de tu falda
qué fresquito es el verano,
dame tu boca de limonada
y cura mis labios que están quemados.
Ay, qué me importa a mi el levante
si nos vamos por la orilla,
yo vivo el sueño del navegante,
y sueño que te llevo la sombrilla.
Y a la magia de las velas
no hay estrella que te iguale,
cuando la sangre se desordena
atrapa mi corazón que se sale.
Y en la cumbres de tu cuerpo
se enreda toda la luna,
y más allá ya todo es incierto,
bendita verdad si te desnudas.
Ay, toito Cai lo traigo andao,
desde El Puerto hasta Zahara,
tengo la fiebre del alunao,
sería el delirio si me besaras.
Ay, toito Cai y lo que queda
me lo traigo cavilao,
que ya no hay brisa sin tu melena,
qué rica la sombra que hay a tu lao,
qué rica la sombra que hay a tu lao.
Pero tienes la costumbre
de poner agua por medio,
¿dónde esté el faro que a ti te alumbre
y donde la isla de tu misterio?
Y de repente ya te has ido,
más allá del rompeolas,
sola en la tierra y en la mar sola,
no sé si te tengo o si te he perdido.
Ay, toito Cai lo traigo andao
desde El Puerto hasta Azahara,
tengo la fiebre del alunao,
sería el delirio si me besaras.
Ay, toito Cai y lo que quea
me lo traigo cavilao,
que ya no hay brisa sin tu melena,
qué rica la sombra que hay a tu lao,
qué rica la sombra que hay a tu lao.
Qué rica la sombra que hay a tu lao,
qué rica la sombra que hay a tu lao.

Javier Ruibal