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Coro "Los Jazmines" (1951) - Tangos




En esta corta vida todo son penas y sin sabores, 
culpa de la soberbia, del egoísmo y de la maldad, 
esa maldita guerra que se aproxima 
será del mundo la gran ruina, 
la destrucción de la humanidad. 
De una manera genial 
deben buscarle su fin 
procurando que reine la paz, 
con muy buena fe, viviendo feliz. 
Las madres por caridad 
lo piden de corazón 
viendo que sus hijos mueren de traición. 
Hombres de más conciencia 
luchan continuamente
por ser las armas 
de la ciencia, 
las que a la muerte podrán vencer... 
Con la estrectomicina y muchas drogas más 
a millones de seres han logrado salvar... 
¡Los que quieran la guerra, 
su propia sangre debieran dar!

Ocurren tantas cosas por esa falta del alumbrado
porque sin avisarnos se queda oscura la población,
con estos laberintos muchos disfrutan,
a viejos verdes también les gusta
aprovecharse del apagón.
Lo mismo el Campo del Sur
que en el Parque Genovés,
poco importa que falte la luz,
bastante mejor, pues nada de ve.
Si al cine suele usted ir
supongo que sufrirá,
y la pobre suegra
todo es suspirar.
En la Plaza de Mina,
es cosa de fijarse muy bien,
los novios como estatuas
que las manitas no se les ven.
Una joven decía a su novio Ramón:
ni un platillo volante
matará mi pasión,
¡Viva la Sevillana
y que dure mucho el apagón!

Juan Poce Blanco / Eduardo Delgado Camelo - Coro "Los Jazmines" (1951)

Chirigota "Los Nuevos Reclutas" (1960) - Pasodoble "Nunca supe"




Nunca supe hasta estos momentos
lo grande que era una mare dejar,
y el calor de su tierno cariño
hasta que nos falta se puede apreciar.
Pero al verme fuera de sus brazos
un miedo terrible de mí se adueñó,
y abrazado lloré como un niño,
dándole en su frente el beso de adiós.
Pero ahora
que yo no puedo tenerla a mi lao
es cuando
yo me doy cuenta lo mal que he obrao.
Por esto todos de mozos debemos de recordar
que madre no hay más que una,
que cuando falte otra no habrá
quien te quiera como ella
y que su vida diera
por tu felicidad.

Eduardo Delgado Camelo - Chirigota "Los Nuevos Reclutas" (1960)

Chirigota "Los Aceituneros" (1961) - Pasodoble "Buenas noches"




Buenas noches tengan los presentes,
le saludan estos aceituneros;
dejamos de ser reclutas
y aquí nos tienen de nuevo.
A la tierra de las caracolas,
bañada con cariño
por las espumas del mar,
a mi tierra soberana
envidiada por su fama, 
dedicamos este cantar.
Es mi Cai, rinconcito de mi España,
reino de las alegrías,
con su corte, con su corte de gitanos
del barrio Santa María.
Piropito, piropito aceitunero
para esta tierra que quiero,
a la que no cambiaría
por los caudales más grandes
que hay en Andalucía.

Eduardo Delgado Camelo - Chirigota "Los Aceituneros" (1961)

Chirigota "Los Viejos Yeyés" (1967) - Pasodoble "El Dios Todopoderoso"





El Dios todopoderoso
al que sea culpable
cuentas pedirá
al que la guerra en el Vietnam
prolongando está,
que tantos lamentos arranca
a la Humanidad.
Nada tiene de cristiano
el que desea
la muerte de un ser humano,
sea quien sea.
Abusan del poderío y su dinero.
¿Qué dirían si las bombas que ellos lanzan
mandara el cielo
se volvieran y arrasaran sin conciencia
sus rascacielos?

Eduardo Delgado Camelo - Chirigota "Los Viejos Yeyés" (1967)

Coro "Los Molineros Holandeses" (1949) - Cuplets




Valiente éxito más grande
tuvo el Cine Municipal
cuando aquella célebre Gilda
que en una obra vi trabajar.
Hubo quien sacara las entradas
con diez días de anticipación,
había quien llevaba encima
una bolsa de alcanfor.
Un noviazgo que iba entusiasmado
al salir el muchacho le gritó:
Catalina de mi alma,
martirízame, por Dios,
y en la misma casapuerta
medio muerto lo dejó.

Si alguna joven quiere subir al molino
con mucho gusto le abriremos el camino,
porque es muy fácil que se pueda resbalar
y un molinero la tenga que levantar.

Vaya un acierto que ha tenido
nuestra primera autoridad
con esa carne tan barata
que con sus papas tan buena está.
Cuando a mí los puntos me pagaron
a mi suegra yo la convidé
a comernos cuatro kilos
y se puso a tutiplén.
Cuando vi el efecto que le hizo
a un veterinario fui a llamar
porque parecía su cara
una fiera sin domar
y metida en una jaula
la tuvimos que amarrar.

Si alguna joven quiere subir al molino
con mucho gusto le abriremos el camino,
porque es muy fácil que se pueda resbalar
y un molinero la tenga que levantar.

Eduardo Delgado Camelo - Coro "Los Molineros Holandeses" (1949)