y por si no los conoce se los voy a presentar: Este que ven primero es el edificio donde tuvo el harén el Carlos V de los fenicios. Y esta hermosa loaba en Panamá un poquito a la izquierda, ¡qué linda está! Y este que aquí veis es un guacamayo que tuvo en su alcoba el Rey Don Pelayo. Mientras más se mira más lejos se ve, igual que el Castillo del Chuchurumbel.
Y el último representa
la historia de un gran sofá,
donde se sentaba Eva
en compañía de Adán,
y allí fue donde sentados,
y no crean que es patraña,
en aquel gran Paraíso
cierto domingo por la mañana
tenían los dos mucha hambre
y se comieron los dos la manzana. Las ropas menores que aquí les presento son de un primo hermano de Don Elías Chupas Sarmiento. Un señor muy rico que en la calle Franco hace mucho tiempo, según decían, tenía un estanco. Se casó a los ochenta años con la vizcondesa de la Paspañeta y a los treinta años de casao al pobre infeliz se lo llevó Pateta. Empezó a echar por su cuerpo una cosa rara igual que el barniz, desde entonces la pintura verde se ha puesto de moda en este país. Antonio Rodríguez Martínez "Tío de la Tiza" / Enrique González - Coro "Los Anticuarios" (1905) y "Las Sorpresas" (1906)
Sevilla de mi alma, cuánto te quiero, eres la población más hechicera del mundo entero. Es tan bella la patria del gran Murillo que el Sol cuando la mira pierde su brillo. Ole por Sevilla, tierra incomparable, y hoy vengo a decirte lo que en la vida te ha dicho nadie. Es prueba de afecto y sinceridad de unos gaditanos enamorados de esta ciudad. Cuando Dios vino al mundo aún no existía la bellísima perla de Andalucía, y por esa tan sola razón sencilla se quedó allá en Belén y no pudo nacer en la misma Sevilla. Si esta tierra hubiera existido por su encanto y su belleza le aseguro a los sevillanos que aquí viene Dios de cabeza, pero en cambio vino Murillo a copiar de las sevillanas esas Vírgenes seductoras, tan hechiceras y tan galanas, y así resultó que un hombre le enmendó a Cristo la plana.
Antonio Rodríguez Martínez - Coro "Los Médicos Modernistas" (1902)