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Coro "El Ferrocarril" (1892) - Tango "Aunque nos vean"

Aunque nos vean que vamos en ferrocarril,
somos los mismos Viejos Cooperativos,
podéis decir.
No en balde pasan los días,
y los meses y los años,
entre grandes alegrías
y crueles desengaños.
Pero siempre nosotros,
cuando llega el Carnaval,
recordamos que nacimos
en esta tierra especial,
donde alegre y riendo
vive la gente feliz,
y el que menos y el que más,
aunque no tenga un real,
es más rico que Rothschild.

Antonio Rodríguez Martínez - Coro "El Ferrocarril" (1892)

Pepa Flores "Marisol" - Tango del Coro "Los Anticuarios" (1905)





Aquellos duros antiguos
que tanto en Cádiz dieron que hablar,
que se encontraba la gente
a la orillita del mar,
fue la cosa más graciosa
que en mi vida he visto yo.
Allí fue medio Cádiz
con espiochas
y hasta un día mi suegra
y eso que estaba ya medio chocha.
Con las uñas y el pelo la vi escarbar
cuatro días seguidos
sin descansar.
Estaba la playa igual que una feria,
 válgame San Cleto lo que es la miseria.
Algunos pescaron más de ochenta duros
pero más de cuatro no vieron ninguno.
Mi suegra, como les dije,
estuvo una semana
escarbando por la noche
de día y por la mañana.
Perdió las uñas y el pelo,
aunque bien poco tenía,
y en vez de pescar un duro
lo que pescó fue una pulmonía,
y en el patio de las malvas
está escarbando desde aquel día.

Antonio Rodríguez Martínez - Coro "Los Anticuarios" (1905)

Antonio Mairena - Tangos de "Los Anticuarios" (1905) y "Las Sorpresas" (1906)




Les presentamos tres cuadros
del Zurbarán y del gran Murillo
que han costao veinte mil duros
compraos en un baratillo
y por si no los conoce
se los voy a presentar:
Este que ven primero
es el edificio
donde tuvo el harén
el Carlos V de los fenicios.
Y esta hermosa loaba
en Panamá
un poquito a la izquierda,
¡qué linda está!
Y este que aquí veis
es un guacamayo
que tuvo en su alcoba
el Rey Don Pelayo.
Mientras más se mira
más lejos se ve,
igual que el Castillo
del Chuchurumbel.
Y el último representa
la historia de un gran sofá,
donde se sentaba Eva
en compañía de Adán,
y allí fue donde sentados,
y no crean que es patraña,
en aquel gran Paraíso
cierto domingo por la mañana
tenían los dos mucha hambre
y se comieron los dos la manzana.

Las ropas menores
que aquí les presento 
son de un primo hermano
de Don Elías Chupas Sarmiento.
Un señor muy rico 
que en la calle Franco 
hace mucho tiempo, según decían, 
tenía un estanco. 
Se casó a los ochenta años 
con la vizcondesa de la Paspañeta 
y a los treinta años de casao 
al pobre infeliz se lo llevó Pateta. 
Empezó a echar por su cuerpo 
una cosa rara igual que el barniz, 
desde entonces la pintura verde 
se ha puesto de moda en este país.

Antonio Rodríguez Martínez "Tío de la Tiza" / Enrique González - Coro "Los Anticuarios" (1905) y "Las Sorpresas" (1906)

Coro "La Piñata Gaditana" (1948) - Tango "El 18 de agosto"

El 18 de agosto del año en curso Cádiz veía
la pérdida dolorosa
de una de sus factorías,
noche que no olvidaremos
por lo triste y lo fatal.
El terrible siniestro
sembró la muerte
entre muchas personas
sin que faltasen niños inocentes.
A los pocos minutos
de la explosión
la noticia cundía
por la nación.
Gracias a una emisora y a sus servidores
llegaron ayudas de otras poblaciones.
Con toda su alma socorro pedían,
si no Cádiz entero sucumbiría.
Es la Transradio Española
la que angustiosa llamaba,
mientras que en los que allí habían
sus lágrimas asomaban.
Que no se olvide en la vida
este acto tan humano,
porque el que no lo agradezca
que no se precie de gaditano,
pues le debemos la vida
seguramente a los ciudadanos.

(Música del Coro "Los Anticuarios" de Antonio Rodríguez "Tío de la Tiza")

Comparsa "Los Lunares" (1968) - Pasodoble "Hemos visto unas postales"




Hemos visto unas postales
tan vistosas y bonitas
que reflejan lo castizo,
el estilo y la solera
del tipismo de la tierra
en la Placita de Pinto.
Aunque por gaditanismo
le hayan puesto un nuevo nombre
a esa plaza sandunguera,
y en vez de llamarse Pinto
se llame Tío de la Tiza,
un famoso de la fiesta.
Nunca se miró el dinero
ni los blasones de una persona
para darle justa fama
a través de nuestra historia,
por eso un hombre modesto
tuvo el premio que merece
todo aquel que por su tierra
trabaja y lucha hasta su muerte.
Placita del Tío de la Tiza,
corazón del caletero,
viejo barrio de La Viña,
chispa y gracia gaditana.
Placita, que sólo por hidalguía
un puñado de valientes
han conseguido tu fama.
Ya no será una plaza
olvidada y pobretona,
mientras tengas gaditanos
como los que a ti te miman
tendrás tronos y coronas.

Enrique Villegas Vélez - Comparsa "Los Lunares" (1968)

Coro "Los Abanicos" (1897) - Tango "Con profundo sentimiento"





Con profundo sentimiento
las desgracias yo lamento
que sufra nuestro país.
A mi patria noble y fuerte
hoy la guerra la arruina,
su sangre corre a torrentes
en Cuba y en Filipinas,
y es probable que tengamos
alguna guerrita más
con una nación que piensa
que aquí no hay chicha ni limoná.
Ahora faltaba que los moritos
salieran en Melilla
dando tiritos,
y últimamente
que a Carlos Chapa
también se le antojara
meter la pata.
Pero no importa,
que nuestra patria no se acobarda,
los españoles
tenemos todos buenas espaldas.
Que vengan guerras,
que no se achica por eso España;
si no hay fusiles,
pegamos tiros con una caña
Nuestros soldados
miran las balas como rosquillas,
y se curan los balazos
con cuatro cañas de manzanilla.

Antonio Rodríguez Martínez "Tío de la Tiza" - Coro "Los Abanicos" (1897)

Coro "Los Lilas" (1903) - Cuplet "Junto al Cuartel de San Roque"





Junto al Cuartel de San Roque 
ha roto el mar la muralla
y entran por allí las olas 
de igual modo que en la playa.
El gobierno se hace el lila
y el asunto va ha estudiar
y hasta el siglo veinticuatro 
estudiándolo estará.
¡Ay, qué gobierno más mono,
vaya un gobierno guasón!, 
¡almidón, almidón!,
y la brecha cada día
es un poquito mayor.
Hasta que llegue el momento
que ya sea tan atroz,
¡chaquetón, chaquetón!,
y se críen almejas
en la calle El Mirador.

Periquitúliqui, matúliqui, patúliqui,
saca la paútica, patúliqui, y mulática,
periquitúliqui, matúliqui, patúliqui,
saca la pin, saca la pun, saca la pon.

Antonio Rodríguez Martínez - Coro "Los Lilas" (1903)

Coro "Los Langostinos" (1895) - Tango "En la casa de Lasquetti"




En la casa de Lasquetti
de barrio Santa María
había varias muchachas,
había varias muchachas
jugando a la lotería.
De pronto se armó una bronca,
yo no he visto cosa igual,
que de la torre Tavira,
que de la torre Tavira
se oyeron las bofetás.
¿Sabe usted lo qué era?,
que era una niña
que con su novio estaba jugando,
los cartones llevaban
y la lotería a cada momento
estaban sacando.
¿Saben ustedes qué hacía
la parejita insolente
sin darse cuenta que estaban
entre niños inocentes?
De tanto como sacaban
las demás se cabrearon,
se pusieron al acecho
y en la trampa la pescaron.
El novio tenía una cuarta
con un virgo que ella tenía,
se juntaban los dos cartones
y siempre sacaban la lotería.

Antonio Rodríguez Martínez - Coro "Los Langostinos" (1895)

Coro "Los Volaores" (1898) - Tango "Un señor cocinero"





Un señor cocinero muy afamado
hablando de mujeres
las relaciona con los guisados:
Las muchachas de quince años
son chuletitas de ternera;
una rubia que tenga veinte
es un salmonete puesto en tartera.
Las que ya tienen veinticinco
son picadillos de jamón,
y las que van a los treinta llegando
son pollo con arroz.
De treinta y cinco
son carne mechada;
las de cuarenta
son pava trufada;
de cuarenta y cinco
arroz con almeja;
y llegando a los cincuenta
cuando ya se ponen viejas
ya no son más que potaje
de habichuelas o de lentejas.

Antonio Rodríguez Martínez - Coro "Los Volaores" (1898)

Los Gaditanos - Tango "Aquellos Duros Antiguos" (versión)





Aquellos duros antiguos
que tanto en Cádiz dieron que hablar,
que se encontraban la gente
en la orillita del mar,
fue la cosa más graciosa
que en mi vida he visto yo.
Allí fue medio Cai, con espiocha,
y la pobre de mi suegra,
y eso que estaba ya medio chocha;
con las uñas a algunos vi yo escarbar
cuatro días seguidos sin descansar.
Estaba la playa igual que una feria,
¡válgame San Cleto lo que es la miseria!
Algunos pescaron más de ochenta duros,
pero en cambio otros no vieron ni uno.
Mi suegra, como ya dije,
estuvo allí una semana
escarbando por la tarde,
de noche y por la mañana;
perdió las uñas y el pelo,
aunque bien poco tenía,
y en vez de encontrar los duros
lo que cogió fue una pulmonía,
y en el Patio de las Malvas
está escarbando desde aquel día.

Antonio Rodríguez Martínez - Coro "Los Anticuarios" (1905)

Coro "Los Herederos" (1886) - Tango "En ver la pena que sufren"

En ver la pena que sufren,
ten compasión, reina regente,
de estos inocentes hijos
por no obedecer a su jefe.
En los rincones de sus moradas bien triste están
varios ancianos que sólo tú puedes consolar,
cual si hubieran muerto
cuántas familias visten de luto,
de tu nobleza y buen corazón esperan indulto.
No afligirse, pobres madres,
que esto remedió tendrá,
porque tenemos una reina
que a vuestros hijos les dará la libertad.
Jesucristo perdonó
a los que le maltrataron,
perdónalos tu también
a los pobrecitos
del regimiento de Garellano.

Antonio Rodríguez Martínez - Coro "Los Herederos" (1886)

Coro "Los Viejos Cooperativos" (1889) - Tango "Presencia España impasible"





Presencia España impasible
que sus hijos abandonan,
huyendo del hambre horrible,
huyendo del hambre horrible,
el suelo que tanto adoran,
y emigran a otra nación
buscando el pan que les niega
la patria, que a su aflicción
está sorda, muda y ciega.
Con la mayor frialdad
los ve irse por millares
y ni aun por caridad
los consuela en sus pesares.
Honrados trabajadores,
apreciables compañeros,
que riegan con sus sudores
los países extranjeros,
si nuestra patria inclemente
olvida a sus ciudadanos,
nuestro pecho eternamente
guarda el recuerdo de sus hermanos.

Antonio Rodríguez Martínez - Coro "Los Viejos Cooperativos" (1889)

Comparsa "Los Beduinos" (1966) - Pasodoble "Hemos visto"




Hemos visto con bastante agrado
que le han dedicado una plaza
a ese célebre Tío de la Tiza,
creador de tan buenas comparsas,
el autor de aquellas Viejas Ricas
y Anticuarios que tanto se cantan.
Es verdad que esa plazoletita
es del barrio la que más se adapta.
A ese popular poeta
cuando se marchó a Sevilla
sus sentimientos hirieron
pues de burro lo pusieron
en una infame coplilla.
Hoy en justo desagravio
le han dedicado esta plaza,
que es el corazón de un barrio
donde los coros de antaño
al cantar ponían el alma,
porque esa alegra plazuela
es la esencia y la solera
de mi Tacita de Plata.

Francisco Alba Medina - Comparsa "Los Beduinos" (1966)

Pericón de Cai - Tango de "Los Tontos" (1908)




Se ha vuelto Cádiz loco
con los tranvías,
vaya un negocio bonito
que ha hecho la Compañía.
Aunque parezca broma
hay gaditanas
que sueña con el trolley
y las campanas.
Y algunos que no tienen
ni pa café,
van los menos tres veces al día a San José.
En cambio,
los cocheros están ahora en Cádiz
de vacaciones:
unos cogiendo ostiones
y otros viviendo del aire
como los camaleones.
Que nadie se apure
ni se ponga triste,
si no hay para carne
comeremos alpiste.
¡Vivan los cocheros
de esta gran ciudad,
que las obras del Puerto
les traerán su felicidad!

Antonio Rodríguez Martínez - Coro "Los Tontos" (1908)

Lolita Torres - Tangos del Coro "Los Anticuarios" (1905)




Con el sombrero en la mano
como persona de diplomacia
a este pueblo sevillano,
tierra del rumbo y la gracia,
suplican Los Anticuarios
un momento de atención.
Sevilla de mi alma,
tierra divina,
donde son tus mujeres
ramos de rosas y clavelinas,
a cantar tu belleza
hoy vengo yo.
Te lo pido mil veces
y por favor.
Hermosa sultana
de la Andalucía,
cuando Dios te hizo
qué alegre estaría.
Tierra encantadora,
madre del salero,
te tienen envidia
los astros del cielo.
Sevilla de mis entrañas,
población incomparable,
no creas que yo te miento,
te quiero igual que a mi mare,
y de rodillas te juro
que si tuviera dinero
en lo alto de la Giralda
grabado en oro pondría un letrero,
diciendo: viva Sevilla,
que es la alegría del mundo entero.

Aquellos duros antiguos
que tanto en Cádiz dieron que hablar,
que se encontraba la gente
a la orillita del mar,
fue la cosa más graciosa
que en mi vida he visto yo.
Allí fue medio Cádiz
con espiochas
y hasta un día mi suegra
y eso que estaba ya medio chocha.
Con las uñas y el pelo la vi escarbar
cuatro días seguidos
sin descansar.
Estaba la playa igual que una feria,
 válgame San Cleto lo que es la miseria.
Algunos pescaron más de ochenta duros
pero más de cuatro no vieron ninguno.
Mi suegra, como les dije,
estuvo una semana
escarbando por la noche
de día y por la mañana.
Perdió las uñas y el pelo,
aunque bien poco tenía,
y en vez de pescar un duro
lo que pescó fue una pulmonía,
y en el patio de las malvas
está escarbando desde aquel día.

Antonio Rodríguez Martínez - Coro "Los Anticuarios" (1905)

Antonio Mairena - Tangos de "Los Anticuarios" (1905) y "Las Sorpresas" (1906)




En unas excavaciones
que hizo un sabio en Almendralejo
se encontraron estos huesos
dentro de un zapato viejo
y en mil quinientas pesetas
me los vendieron a mí.
Y el que acierte los huesos
de quién han sido,
le regalo un jamón
y diez quintales de oro molido,
y esta gran leontina
con su reloj,
diez pares de alpargatas
y un salchichón.
Y a pesar de todo
lo que se le ofrece,
será muy difícil
que nadie lo acierte.
Silencio, señores,
que voy a decirlo
y mucho cuidado
si quieren oírlo.
Los huesos que estáis mirando,
según históricos datos,
hace siglos se encontraban
metidos en un zapato.
Los doy en ocho mil duros
y valen lo menos doce.
Son las muelas del juicio,
y esto el más torpe bien lo conoce,
de los ministros de hacienda
que hubo en España en el siglo catorce.

A la venta ponen
estos anticuarios
esta gran cazuela
que tiene más de quinientos años.
La doy en mil duros
y es casi de balde,
porque esta cazuela
ha tenido un merito bastante grande.
La cazuela que aquí les presento
es de una sustancia que nadie conoce,
fabricada en Medina Sidonia
el año cuarenta del siglo catorce.
La tenía el tío Diego Sorullo
que era temporero de la Catedral,
se lavaba los pies los domingos
y luego los lunes hacia poleás.

Antonio Rodríguez Martínez / Enrique González - Coros "Los Anticuarios" (1905) y "Las Sorpresas" (1906)

José Antonio Díaz Fernández, "Chaquetón" - Tanguillo "Yo soy el marisquero"





Yo soy el marisquero mas afamao,
y vendo por marisco
la aristocracia
de los pescaos.
Yo llevo en mi canasto
una mercancía
de la que no se come
todos los días.
Cualquier cosa son
estos camarones,
que vistos al pronto
más bien parecen
que son leones.
Bocas de la Isla
y Puerto Real,
que son lo más bueno
de to lo bueno
que hay en la mar.
Estas cañaíllas son de primera,
lo mejor que se come
en España entera,
y todavía no he mentao
los langostinos,
que son la mejor tapa
pa tomarse unos cuantos
chatos de vino.
También llevo mu buenas gambas
y riquísimos burgaíllos,
con más carne que un elefante
mu sabrosos y salaíllos.
Gloria pura son mis cigalas,
cada una es un tiburón.
De cangrejos y de coquinas
no hay en el mundo cosa mejor,
y esto se lo juro a usted
por la gloria de Cotón.

Antonio Rodríguez Martínez - Coro "Los Médicos Modernistas" (1902)

Coro "Los Médicos Modernistas" (1902) - Tangos





Para curar a España de sus dolencias
no hay más que lo siguiente
y esto hay que hacerlo con gran urgencia.
El remedio es tan sano
como infalible,
allá va la receta
por si es que sirve.
Se hace una caldera
de siete mil metros
y a todo el que viva de la política
se echa dentro.
Cuando la caldera
bien repleta esté
se le arrima leña
y se deja ardiendo por todo un mes.
Hay que tener cuidado de persuadirse
que nadie de la olla pueda salirse,
porque los hay tan pillos y tan granujas
que se van del caldero
aunque sea el agujero
como el ojo una aguja.
Cuando ya están hechos en manteca
se le sacan los chicharrones
y con esa pringue política
se le da a España catorce unciones.
A los treinta o cuarenta días
se ha de ver con seguridad
que la noble patria española
ya se curó de su enfermedad
y los españoles viven
con toda tranquilidad.

Sevilla de mi alma,
cuánto te quiero,
eres la población
más hechicera del mundo entero.
Es tan bella la patria
del gran Murillo
que el Sol cuando la mira
pierde su brillo.
Ole por Sevilla,
tierra incomparable,
y hoy vengo a decirte
lo que en la vida
te ha dicho nadie.
Es prueba de afecto
y sinceridad
de unos gaditanos
enamorados
de esta ciudad.
Cuando Dios vino al mundo
aún no existía
la bellísima perla
de Andalucía,
y por esa tan sola
razón sencilla
se quedó allá en Belén
y no pudo nacer
en la misma Sevilla.
Si esta tierra
hubiera existido
por su encanto y su belleza
le aseguro a los sevillanos
que aquí viene Dios de cabeza,
pero en cambio vino Murillo
a copiar de las sevillanas
esas Vírgenes seductoras,
tan hechiceras y tan galanas,
y así resultó que un hombre
le enmendó a Cristo la plana.

Antonio Rodríguez Martínez - Coro "Los Médicos Modernistas" (1902)

Coro "Los Luceros" (1900) - Tango "A la Plaza de Abastos"




A la Plaza de Abastos
de esta gran población
piensa el Ayuntamiento
hacerle una renovación.
Van a hacerle una montera
de cristales de colores,
y un terno de raso verde
a todos los vendedores.
Al suelo, ponerle alfombras
y a cada sacador
un sombrero de tres picos,
su levita y su bastón.
A los carniceros y recoveros
van a vestirlos de terciopelos,
y a los que ponen los baratillos
los vestirán de carne membrillo.
A los que fríen los churros,
para que estén elegantes,
calzones cortos de seda,
sombreros de copa y guantes.
Y al cobrador de la renta
le pondremos un pararrayos
y unos zapatos de orillo
porque le duelen mucho los callos.

Antonio Rodríguez Martínez - Coro "Los Luceros" (1900)