Cada uno tiene su cantautor favorito, todos son muy buenos menos el del medio que es más bien cortito. Muchos sus guitarras las cambian por mostradores, componen con los nudillos, por eso los mancos no sacan canciones. Hay cantautores de chirigotas, domador de la guasa que te saca lagrimillas de la risa con su gracia, y cantautores de comparsas que la pasión en sus letras es la esencia de la herencia del novio de la Caleta. Hay cantautores cuarteteros que pasan de melodías pero con un par de palos componen sinfonías, hay cantautores de tanguillos que a su majestad pasean y me lo mecen al ritmo que les marca la batea. Hay cantautores extranjeros que se sienten como en casa cuando huelen el salitre que les da el Puente Carranza, y cantautores compañeros, ole tú y ole tus huevos que cada mes de febrero le regalas a tu pueblo un disco nuevo, un disco nuevo.
El Himno de España
escribirlo tiene tela,
espero que nunca
escojan la letra que le haga Camela.
Yo es que no me he puesto,
sino le hago una preciosa,
aparte no me imagino
la cara de Iniesta cantando mis cosas.
Quisiera que si una letra
para el himno es elegida
nunca me recuerde a aquella
que Pemán hizo en su día,
porque las letras por encargo
de los gobiernos que mandan
no las canto ni comparto,
prefiero el chan ta chan ta.
Yo quiero un himno que no valga
para rendir los honores
cuando haga acto de presencia
cualquiera de los Borbones,
que se despegue de la Iglesia
que apoyaba a dictadores,
que no sea banda sonora
recogiendo procesiones,
yo quiero un himno que al cantarlo
vuelva tras siglos de guerra
a decir paz y esperanza
bajo el sol de nuestra tierra,
que se levanten mis paisanos
porque fue escrito con sangre.
Escriban himnos de España,
que yo seguiré cantando
el de Blas Infante, el de Blas Infante.
Enrique García Rosado / Javier García Rodríguez - Chirigota "Los Joaquín Pamplina, cantautor de la Plaza Mina" (2011)
De Navidades hay dos tipos:
de mayores y de niños,
el niño desborda ilusión
mientras que los mayores
desbordan de pestiños.
A los niños se les dice:
hay que ser bueno en la fiesta,
en cambio después el mayor
se harta de hacer el cafre
en la cena de empresa.
Para los niños el chocolate,
bolas de cocos y mazapanes,
porque el turrón,
el más duro es para el mayor,
que en verdad es turrón del blando
de la Navidad anterior.
Para los niños son las Navidades
las puertas que dan
a un hermosos mundo de fantasía;
pa los mayores es la penitencia
cuando hay que cenar
y se encontrarán
con sillas vacías.
Para un niño es del año lo más bello,
para mayores fin de mes y soga al cuello,
para el niño son regalos y alegrías,
para el mayor que vive solo es agonía.
Dos tipos de Navidad
tenemos que celebrar,
y por eso con mi condición de padre
nunca paro de rezar
cuando llegan las Navidades
pa que mi niño no se haga grande.
Enrique García Rosado / Manuel Alvárez Seda - Chirigota "Los Parapapás" (2010)