En nuestra tierra natal
se abre desde este instante
un centro despampanante:
la Botica Nacional.
En esta nueva botica,
propiedad de un farmacéutico,
excelente terapéutico
residente en Costa Rica,
el cual, caprichosamente,
al público gaditano
y al de todo el pueblo hispano
le ofrece gratuitamente
la colección de específicos
que veréis en los muestrarios,
de efectos extraordinarios
en los asuntos políticos.
Hay bálsamo liberal,
ungüentos conservadores
y especiales lamedores
de fórmula radical.
Pomadilla de ratón,
sanguijuelas kilométricas,
mil fórmulas ortopédicas
de muy reciente invención;
píldoras republicanas
de varios especialistas
y cataplasmas carlistas
que curan las almorranas.
Polvos de camaleón,
cien clases de vomitivos
y una porción de reactivos
de distinta aplicación;
belladona socialista,
aceite de ballenato,
sinapismos, bicarbonato
y panacea pancista.
¡Todo ello, sin dinero,
desinteresadamente!
¡Botica cual la presente
jamás la vio el pueblo ibero!
¡Venid, pueblo gaditano,
y veréis el caciquismo
por un nuevo formulismo
extirparlo igual que un grano!
¡Acercaos a esta farmacia
todo el que sufra algún mal
político-estomacal!
¡No dudéis de su eficacia!
Si nos tomáis por falsarios
porque hoy es Carnaval...
¡hacen ustedes muy mal!
¡He dicho!
Antonio Rodríguez Martínez - Coro "Los Boticarios" (1911)
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